Aquella era una mañana fría y el cielo estaba un tanto nublado. Pero
aquello poco pudo notarlo RunØ pues la persiana y cortina echadas le
impedían verlo. Sin embargo rápidamente notó el frío recorriéndole
todo el cuerpo. A penas acababa de despertar de un mal sueño para
volver a la realidad. Llevaba ya más de un año en aquel lugar y ya
hacía tiempo que sentía que no quería seguir allí pues no quisieron
devolverle sus poderes y lo único que hacia era entrenar. Se levantó
de un salto de la cama dispuesta a quejarse, sacó rápidamente ropa de
abrigo para cambiarse y salió de su habitación con prisas.
Tras atravesar varios pasillos y sin pararse siquiera a desayunar,
entró de golpe en el despacho de aquella mujer morena que
anteriormente la llevó allí: la doctora Sherry.
- No pienso seguir aquí. Vine esperando recuperar mis poderes y no
tengo ni uno. - Llegó alterada al despacho abriendo la puerta de
golpe.
En ese momento Sherry tenía su escritorio lleno de papeles y otros
tantos en la mano los cuales para atenderla tuvo que dejar sobre la
mesa, se quitó las gafas y se apoyó en el respaldo de su silla de
despacho arreglándose la bata y cruzando sus dedos unos con otros de
ambas manos sobre su estómago.
- Recuerda, eres parte del experimento. Hasta que no estés totalmente
preparada no podrás cambiar el futuro.
- No, ¡no! Yo pienso volver a la vida que tenía antes.
En aquel momento apareció apoyado en la puerta con mis brazos cruzados
y la mirada sería, como de costumbre.
- Sherry, creo que es mejor que la dejes marchar, pues ya tiene años
de sobra como para saber lo que quiere y aquí ya lleva más de un año.
- Si... Tienes razón - dijo tras pensarlo por unos momentos. Soltó un
largo suspiro y habló -. Bien, RunØ, puedes marcharte, eres libre.
Avisa a los de administración para que te den los papeles oportunos y
recoge tus pertenencias para poder marcharte. Eso es todo, ve.
No contestó, simplemente asintió y se marchó del despacho mientras
Joule la miraba pasar y Sherry se sumergía de nuevo en su papeleo. Él
se acercó a coger una carpeta del escritorio y se marchó, cerrando
tras de sí la puerta.
Tras varios minutos y todo ya preparado y dispuesta a marcharse con
sus pertenencias en el todo terreno, empezó a sonar del interior del
edificio la alarma. Algo había pasado y grave pues todo el edificio
quedó completamente cerrado con grandes y resistentes persianas
encargadas de sellar toda salida, dejando así fuera a RunØ y quien se
encargaría de llevarla a la ciudad. Se dieron la vuelta al escuchar la
alarma pero lo único que pudiero hacer ea marcharse, así pues, lo
hicieron.
En el interior todos estaban alterados, corriendo de un lado a otro.
Uno de los portales que había en aquel enorme laboratorio se había
abierto solo y una extraña mujer de largos cabellos negros con mechas
de color blanco como la nieve, extraños ojos azules con un tono lila
cerca de la pupila, de curvas perfectas y muy atractivas. Su ropa
consistía en unos shorts negros con una cadena en el lado derecho, un
par de guantes de cuero sin dedos, una chaqueta de cuero desabrochada
y negra como sus altas botas, su camiseta era de cuello alto y sin
mangas ni escote. Observaba la gente que había frente a ella, algunos
asustados y otros queriendo creer estar más seguros por llevar armas
apuntándola. Perro esto no era para menos: había salido de un portal
que se suponía que no estaba terminado pero conectaría la actualidad
con el mismo infierno... En el futuro.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Cap. 1 - 16 de Noviembre de 2012.
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